lunes, 6 de octubre de 2008

DECLARACIÓN


Juntos, trabajando mancomunadamente diversas organizaciones animalistas de la región y CEFU, hemos torcido el destino de Gaucho; ya no vivirá más para entretenimiento de los humanos, ya no tendrá bajo sus patas un eterno suelo de frío metal, no escuchará más el ruido ensordecedor de los generadores eléctricos del circo itinerante, ahora beberá agua cada vez que lo desee, no padecerá hambré porque comerá bien y a diario.
Y si todo sale bien, Gaucho dentro de pocos meses estará viajando a un santuario de felinos en los EEUU dado que por su condición es imposible pensar en una rehabilitación plena, es decir, una reinserción en un hábitat salvaje. Un santuario es lo que más se acerca a un hábitat natural.
Las rutinas circenses son aprendidas a fuerza de golpes, de privación de agua y comida, los animales hacen un espectáculo movidos por el miedo, no por diversión. El público, los flash, el sonido en elevados deciveles, los aplausos, todo es estresante para ellos. El encierro y/o exhibición permanente impide que puedan desarrollar comportamientos normales de su especie; los movimientos estereotipados, repetitivos, son un claro indicador de sufrimiento, de ausencia de bienestar.
Circos y bienestar animal son conceptos incompatibles, irreconciliables. Por su naturaleza itinerante, no puede haber animales sanos en un circo, sean o no parte de la función, sean éstos domésticos o salvajes.
Destrezas humanas expresadas en el arte de hacer reir sanamente, de sorprender, de impresionar (malabaristas, trapecistas, ilusionistas, payasos, músicos) sí forman parte del espectáculo circense.
Animales no humanos en sus bellas y variadas formas, con sus necesidades propias, con su lenguaje misterioso, con su inteligencia no descifrada aún por nosotros ... forman parte de la naturaleza no del circo, no son cosas ni son esclavos, con ellos compartimos el planeta Tierra y merecen nuestro respeto.

¡ Que Vivan los Circos Pero Sin Animales !

Valparaíso-Viña del Mar
2008

Ecópolis, Disciplinas Integradas