miércoles, 6 de mayo de 2009

Drakenstein Lion Park: trabajando por los animales y no a expensas de ellos


Mientras la falta de control y escasa aplicación de las leyes por parte de las autoridades pertinentes, han favorecido el comercio ilegal de la vida silvestre en el continente sudamericano, –siendo éste uno de los principales proveedores de animales a nivel mundial–, el territorio sudafricano no se enfrenta a un mejor escenario; las especies exóticas de la región no sólo se han visto amenazadas por el tráfico ilegal, sino que igualmente, son víctimas de la lucrativa industria de la cría de animales en cautiverio y de la caza “enlatada”, esto es, la caza de grandes mamíferos, como leones, rinocerontes y elefantes, en un pequeño recinto que no les ofrece la oportunidad de escapar, y que por lo demás, es una práctica legal.

Para luchar contra esta poderosa y atemorizante realidad, el sudafricano Paul Hart estableció en 1998 el Drakenstein Lion Park, un santuario que ofrece cuidado de por vida a leones nacidos en cautividad y que no pueden ser reinsertados en el medio silvestre.

El parque se encuentra a unos 30 minutos de Ciudad del Cabo y comprende una extensión de más de 20.000 hectáreas de entorno natural y enriquecido, donde los leones viven seguros de cualquier peligro.

En la actualidad, el santuario alberga a 30 leones aproximadamente. Si bien, los hay de diferentes sexos, edades, especies y procedencias, todos comparten un pasado común: fueron abusados, maltratados y explotados. La mayoría de los animales que viven en el Drakenstein Lion Park fueron rescatados del comercio ilegal de animales, de la industria de la caza, de circos y zoológicos, en todas estas situaciones los leones, aún siendo cachorros, fueron golpeados, drogados, mal alimentados y privados de agua, a muchos de ellos se les extrajeron las garras (desungulación) y los colmillos, fueron transportados en condiciones deplorables y cruelmente confinados.

Así, desde sus inicios, la labor del santuario ha sido la de mejorar la calidad de vida de los leones en cautiverio, a nivel nacional e internacional. A través de acciones locales y del trabajo conjunto con otras organizaciones internacionales preocupadas por el bienestar animal, el parque se ha caracterizado por su compromiso con el rescate y la rehabilitación de estos leones, ofreciéndoles un hogar seguro, libre de abusos y persecución, donde cada uno de ellos es tratado con la compasión y el respeto que se merece.

Este santuario de grandes predadores, es uno de los pocos que no está involucrado en la cría comercial de leones. Con el fin de evitar alimentar la industria de cualquier forma, todas las leonas del parque son esterilizadas o utilizan algún sistema de anticoncepción y en última instancia, los machos podrían ser castrados.

El Drakenstein Lion Park es un santuario genuino, donde todos los animales tienen una segunda oportunidad. Reubicar a un animal que ha sido constantemente abusado, sometido y atropellado en sus libertades más básicas, no ha de ser una tarea fácil, según el mismo Paul Hart, “muchos de los leones que llegan al parque permanecen por semanas inmóviles, escondidos bajo los arbustos antes de adaptarse”, con temor a caminar, con temor a explorar su nueva libertad. Sólo los que hemos visto los ojos tristes y cansados de un animal tan magnífico como el león, sabemos que todo esfuerzo vale la pena para devolverle esa libertad que injustamente perdió un día, estamos conscientes de que “salvar a un animal quizá no cambiará al mundo, pero ciertamente que para ese animal el mundo cambiará para siempre”, esa es la convicción de Paul Hart, y la nuestra también.

El Parque de Drakenstein Lion Park en el siguiente link: http://www.youtube.com/watch?v=1pVYyAJ1q_g

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