jueves, 21 de enero de 2010

GRANJAS Y MATADEROS:CAMPOS DE EXTERMINIO...


La Industria de la carne...

Antes de acabar en bandejas en los supermercados, los animales terrestres vivieron en la granja. La siguiente estación para ellos es el matadero. El viaje de la granja al matadero se realiza cuando se considera que valen más muertos que vivos. La granja es una factoría de productos animales, no una acogedora residencia donde los animales disfrutan y se alimentan. La llamada a la rebelión es clara: la granja es un infierno para los animales.

Más de 800 millones de animales mueren en los mataderos de un país cualquiera. A nivel mundial la cifra asciende hasta 48.000 millones. La gran mayoría de ellos vivieron en la granja antes de morir.

La típica imagen publicitaria de una granja con animales felices es sencillamente falsa. Las granjas modernas funcionan como cualquier otra factoría: a mayor producción mayor beneficio. Esto supone para los animales una vida llena de sufrimiento y un transporte al matadero en condiciones de hacinamiento extremo. Una vez en el matadero sufrirán una muerte horrible. Los métodos del matadero están pensados para poder matar al mayor número de animales en el menor tiempo posible.

La granja es la antesala de la muerte para los animales

En la granja viven hasta que valen más muertos que vivos. Porque todos acabarán en el matadero, cuando lo que quieren es vivir en libertad, como cualquiera de nosotros. Porque la factoría de carne, huevos y leche que es la granja les fuerza a llevar una vida miserable.

En la granja del SXXI los animales son tratados como piezas producidas en una cadena de montaje: el producto final se puede encontrar en la carnicería o el supermercado.

No hay granja en la que los animales no acaben en el matadero. Ninguna granja tiene a los animales para ofrecerles un hogar. Para la industria de la alimentación los animales de la granja no son más que carne, huevos o leche, que aún no han completado su proceso. Un proceso que acabará convirtiendo al animal en un producto de alimentación.

Los animales llaman a la rebelión. Pero en esta rebelión somos todos y cada uno de nosotros los únicos que podemos ayudarles. Ellos no pueden rebelarse, sólo hacer una llamada desesperada para que les ayudemos. La rebelión en la granja pasa por solidarizarnos con los animales. Son nuestros hábitos alimenticios los que condenan a los animales a la granja y al matadero.

Los mataderos

No es fácil describir la mayor masacre conocida. No es fácil explicar fríamente cómo es el sacrificio de 46.000 millones de animales al año en todo el mundo ( sin contar los peces) (1). Y no es fácil leerlo.

Es más fácil permanecer en la seguridad que proporciona la ignorancia. Pero si lo haces, nada cambiará. Los mataderos seguirán en funcionamiento. Día tras día, hora tras hora. Tú decides.

Todos los animales de las granjas acaban en el matadero. Vengan de granjas industriales, semi-industriales o “ecológicas”. En el final, no hay distinción. A todos les espera el sacrificio: para los animales no hay granjas donde vivir en paz y libertad, sólo lugares donde engordar y producir. Cuando su valor sea mayor muertos que vivos serán enviados al matadero, no importa el tipo de granja del que procedan.

Todo lo descrito a continuación procede de Informes Oficiales de la propia Industria Cárnica o de fuentes próximas a ella. No se ha cambiado nada, excepto lo indispensable para su comprensión. La realidad es así: bienvenido al matadero.

Fuente: www.granjasymataderos.org

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